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jueves, 31 de julio de 2014

VOY A CONFIARTE, AMADA - Rubén Darío

Voy a confiarte, amada,
uno de los secretos
que más me martirizan. Es el caso
que a las veces mi ceño
tiene en un punto mismo
de cólera y esplín los fruncimientos.
O callo como un mudo,
o charlo como un necio,
suplicando el discurso
de burlas, carcajadas y dicterios.
¿Que me miran? Agravio.
¿Me han hablado? Zahiero.
Medio loco de atar, medio sonámbulo,
con mi poco de cuerdo.
¡Cómo bailan en ronda y remolino,
por las cuatro paredes del cerebro
repicando a compás sus consonantes,
mil endiablados versos
que imitan, en sus cláusulas y ritmos,
las músicas macabras de los muertos!
¡Y cómo se atropellan,
para saltar a un tiempo,
las estrofas sombrías,
de vocablos sangrientos,
que me suele enseñar la musa pálida,
la triste musa de los días negros!
Yo soy así. ¡Qué se hace! ¡Boberías
de soñador neurótico y enfermo!
¿Quieres saber acaso
la causa del misterio?
Una estatua de carne
me envenenó al vida con sus besos.
Y tenía tus labios, lindos, rojos
y tenía tus ojos, grandes, bellos...

EN EL PAÍS DE LAS ALEGORÍAS - Rubén Darío

En el país de las Alegorías
Salomé siempre danza,
ante el tiarado Herodes,
eternamente,
            
Y la cabeza de Juan el Bautista,
ante quien tiemblan los leones,
cae al hachazo. Sangre llueve.
            
Pues la rosa sexual
al entreabrirse
conmueve todo lo que existe,
con su efluvio carnal
y con su enigma espiritual.
              

ABROJOS - Rubén Darío

Lloraba en mis brazos vestida de negro,
se oía el latido de su corazón,
cubríanle el cuello los rizos castaños
y toda temblaba de miedo y de amor.
¿Quién tuvo la culpa? La noche callada.
Ya iba a despedirme. Cuando dije "¡Adiós!",
Ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
bajo aquel ramaje del almendro en flor.
Velaron las nubes la pida luna...
Después, tristemente lloramos los dos.
              


              
* * *

¿Qué lloras? Lo comprendo.
Todo concluido está.
Pero no quiero verte,
alma mía, llorar.
Nuestro amor, siempre, siempre...
Nuestras bodas... jamás.
¿Quién es ese bandido
que se vino a robar
tu corona florida
y tu velo nupcial?
Mas no, no me lo digas,
no lo quiero escuchar.
Tu nombre es Inocencia
y el de él es Satanás.
Un abismo a tus plantas,
una mano procaz
que te empuja; tú ruedas,
y mientras tanto, va
el ángel de tu guarda
triste y solo a llorar.
Pero ¿por qué derramas
tantas lágrimas?... ¡Ah!
Sí, todo lo comprendo...
No, no me digas más.

NOCTURNO - Rubén Darío

Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,             
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.             

Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,
y el grano de oraciones que floreció en blasfemias,             
y los azoramientos del cisne entre los charcos,
y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.            

Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,             
huérfano esquife, árbol insigne, oscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...             

Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino
del ruiseñor primaveral y matinal,             
azucena tronchada por un fatal destino,
rebusca de la dicha, persecución del mal...             

El ánfora funesta del divino veneno
que ha de hacer por la vida la tortura interior;             
la conciencia espantable de nuestro humano cieno
y el horror de sentirse pasajero, el horror
            
de ir a tientas, en intermitentes espantos,
hacia lo inevitable desconocido, y la             
pesadilla brutal de este dormir de llantos
¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará!     

TÚ ERES MÍO, TÚ ERES MÍA - Rubén Darío

Niña hermosa que me humillas
con tus ojos grandes, bellos:
son para ellos, son para ellos
estas suaves redondillas.
            
Son dos soles, son dos llamas,
son la luz del claro día;
son su fuego, niña mía,
los corazones inflamas.
            
Y autores contemporáneos
dicen que hay ojos que prenden
ciertos chispazos que encienden
pistolas que rompen cráneos.

AMO, AMAS - Rubén Darío

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
              
Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

miércoles, 30 de julio de 2014

SONETO A LA ROSA - Eduardo Carranza

En el aire quedó la rosa escrita.
La escribió, a tenue pulso, la mañana.
Y, puesta su mejilla en la ventana
de la luz, a lo azul cumple la cita.
              
Casi perfecta y sin razón medita
ensimismada en su hermosura vana;
no la toca el olvido, no la afana
con su pena de amor la margarita.
              
A la luna no más tiende los brazos
de aroma y anda con secretos pasos
de aroma, nada más, hacia su estrella.
              
Existe, inaccesible a quien la cante,
de todas sus espinas ignorante,
mientras el ruiseñor muere por ella.

ELEGÍA SUSPIRANTE - Eduardo Carranza

El amor enlazaba nuestros pasos, ¿recuerdas?

Hacia mi corazón con indolente gracia
caía tu cabeza, ¿recuerdas?, como cae
sobre el hombro del viento una rama de acacia.

Nos tendía sus brazos desnudos el aroma
de las frutas; tu alma se iba y regresaba
como si por instantes entreabriera los párpados.
Entre los dos estaba como un cuento el silencio.

Balbuceaba el agua lo que los dos callábamos.
la sombra de las hojas pasaba por tu rostro,
como suele el silencio pasar entre la música.
Desleía la tarde su pétalo en tus ojos.

Tu corazón se ha ido, ahora, con la fuente.
El viento habrá borrado los pasos en la arena,
borrado habrá el olvido mi huella por tu frente,
como borra el crepúsculo la luz con que te escribo.

GALOPE SÚBITO - Eduardo Carranza

A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso
jadeante, alzado el cuello
hacia el éxtasis,
una falda de cámbulos,
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos
un suspiro, un pañuelo que delira
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que sólo dos desde un balcón han visto,
un sorbo delirante de vino besador,
una piedra de otro planeta silbando
como la leña verde cuando arde,
un penetrante río que busca locamente
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel,
el arañazo de la ortiga más dulce,
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba,
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno
y veo, dormido, un precipicio súbito
y volar o morir...

A veces cruza mi pecho dormido
una persona o viento,
un enjambre o relámpago,
un súbito galope:
es el amor que pasa en la grupa de un potro
y se hunde en el tiempo hacia el mar y la muerte. 

martes, 29 de julio de 2014

A VECES CRUZA MI PECHO DORMIDO - Eduardo Carranza

A veces cruza mi pecho dormido             
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana             
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura             
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso             
jadeante, alzado el cuello
hacia el éxtasis,
una falda de cámbulos            
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos,
un suspiro, un pañuelo que delira             
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo             
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que sólo dos desde un balcón han visto,             
un sorbo delirante de vino besador
una piedra de otro planeta silbando             
como la leña verde cuando arde,
un penetrante río que busca locamente             
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel             
el arañazo de la ortiga más dulce
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,             
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba             
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno             
y veo, dormido, un precipicio súbito
y volar o morir...               

              
A veces cruza mi pecho dormido             
una persona o viento,
un enjambre o relámpago,
un súbito galope:             
es el amor que pasa en la grupa de un potro
y se hunde en el tiempo hacia el mar.


SONETO SEDIENTO - Eduardo Carranza

Mi tú. Mi sed. Mi víspera. Mi te-amo.
El puñal y la herida que lo encierra.
La respuesta que espero cuando llamo.
Mi manzana del cielo y de la tierra.
              
Mi por -siempre jamás. Mi agua delgada,
gemidora y azul. Mi amor y seña.
La piel sin fin. La rosa enajenada.
El jardín ojeroso que me sueña.
              
El insomnio estelar. Lo que me queda.
La manzana otra vez. La sed. La seda.
Mi corazón sin uso de razón:
              
me faltas tanto en esta lejanía,
en la tarde, a la noche, por el día,
como me faltaría el corazón.

MELANCOLÍA - Eduardo Carranza

Te llamarás silencio en adelante.
Y el sitio que ocupabas en el aire
se llamará melancolía.
              
Escribiré en el vino rojo un nombre:
el tu nombre que estuvo junto a mi alma
sonriendo entre violetas.
              
Ahora miro largamente, absorto,
esta mano que anduvo por tu rostro,
que soñó junto a ti.
              
Esta mano lejana, de otro mundo
que conoció una rosa y otra rosa,
y el tibio, el lento nácar.
              
Un día iré a buscarme, iré a buscar
mi fantasma sediento entre los pinos
y la palabra amor.
              
Te llamarás silencio en adelante.
Lo escribo con la mano que aquel día
iba contigo entre los pinos.

AZUL DE TI, Eduardo Carranza

Pensar en ti es azul, como ir vagando
por un bosque dorado al mediodía:
nacen jardines en el habla mía
y con mis nubes por tus sueños ando.
                            
Nos une y nos separa un aire blando,
una distancia de melancolía;
yo alzo los brazos de mi poesía,
azul de ti, dolido y esperando.
              
Es como un horizonte de violines
o un tibio sufrimiento de jazmines
pensar en ti, de azul temperamento.
              
El mundo se me vuelve cristalino,
y te miro, entre lámparas de trino,
azul domingo de mi pensamiento.


PUSILÁNIME DE NOCHE

Interminable, recóndito, intenso
grita en el silencio
hurga, remueve, vacila
sonríe en el llanto.

Son las diez y cuarto tu  hora predilecta.

Inexplicable, auténtico, medroso
devela en lo secreto
pugna, esclarece, domina
debela en la derrota.

Son las diez y cuarto tu hora predilecta

MaCeci


lunes, 28 de julio de 2014

ME PERSIGUE - María Cecilia Murcia S

Como quisiera que el amor fuera perfecto, 
sin tropiezos, 
sin bajones, 
siempre cierto, 
firme, 
en pie, 
entregado, 
incólume, 
leal... 
pero es neblina, 
agua que corre entre los dedos, 
palabras fáciles, 
besos de paso, 
sin significado, 
sin trascendencia, 
fútil, 
mal gastado
... y... solo.... solo.... 
se hace líquido, 
grácil, 
me recorre y sale de mi incontenible, 
a la 1, a las 8, a las 10. 
Me persigue, 
se sonríe, 
se carcajea, 
se burla, 
me abraza, 
me enloquece.

sábado, 26 de julio de 2014

DEFENDER LA ALEGRÍA - Mario Benedetti

Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas 


defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 


defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias 


defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 


defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa 


defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
y también de la alegría.



lunes, 21 de julio de 2014

DE LOS SUEÑOS Y MÁS


AY DEL SUEÑO  -  Mario Benedetti

Ay del sueño

si sobrevivo es ya borrándome
ya desconfiado y permante
y tantas veces me hundo y sueño
muslo a tu muslo
boca a tu boca
nunca sabré quién sos



ahora que estoy insomne
como un sagrado
y permanezco
quiero morir de siesta
muslo a tu muslo
boca a tu boca
para saber quién sos



Ay del sueño
con esta poca alma a destajo
soñar a nado tiernamente
así me llamen permanezco
muslo a tu muslo
boca a tu boca
quiero quedarme en vos


domingo, 20 de julio de 2014

AMOR PLETÓRICO

El espíritu enamoradizo de Vinicius de Moraes lo llevó a vivir una maratónica locura de siete relaciones con mujeres a quienes en su momento amó y posiblemente siguió amando. ¿Sus palabras habrán sido tejidas a partir de la complejidad de su experiencia? o ¿de un anhelo que podría haberse dibujado en una platónica fantasía? La belleza de sus palabras resuenan en mi mente.



PARA VIVER UM GRANDE AMOR

Para viver um grande amor, preciso é muita concentração e muito siso, muita seriedade e pouco riso - para viver um grande amor. 

Para viver um grande amor, mister é ser um homem de uma só mulher; pois ser de muitas, poxa! é de colher... - não tem nenhum valor. 

Para viver um grande amor, primeiro é preciso sagrar-se cavalheiro e ser de sua dama por inteiro - seja lá como for. Há que fazer do corpo uma morada onde clausure-se a mulher amada e postar-se de fora com uma espada - para viver um grande amor. 

Para viver um grande amor, vos digo, é preciso atenção como o "velho amigo", que porque é só vos quer sempre consigo para iludir o grande amor. É preciso muitíssimo cuidado com quem quer que não esteja apaixonado, pois quem não está, está sempre preparado pra chatear o grande amor. 

Para viver um grande amor, na realidade, há que compenetrar-se da verdade de que não existe amor sem fieldade - para viver um grande amor. Pois quem trai seu amor por vanidade é um desconhecedor da liberdade, dessa imensa, indizível liberdade que traz um só amor. 

Para viver um grande amor, il faut além de fiel, ser bem conhecedor de arte culinária e de judô - para viver um grande amor. 

Para viver um grande amor perfeito, não basta ser apenas bom sujeito; é preciso também ter muito peito - peito de remador. É preciso olhar sempre a bem-amada como a sua primeira namorada e sua viúva também, amortalhada no seu finado amor. 

É muito necessário ter em vista um crédito de rosas no florista - muito mais, muito mais que na modista! - para aprazer ao grande amor. Pois do que o grande amor quer saber mesmo, é de amor, é de amor, de amor a esmo; depois, um tutuzinho com torresmo conta ponto a favor... 

Conta ponto saber fazer coisinhas: ovos mexidos, camarões, sopinhas, molhos, strogonoffs - comidinhas para depois do amor. E o que há de melhor que ir pra cozinha e preparar com amor uma galinha com uma rica, e gostosa, farofinha, para o seu grande amor? 

Para viver um grande amor é muito, muito importante viver sempre junto e até ser, se possível, um só defunto - pra não morrer de dor. É preciso um cuidado permanente não só com o corpo mas também com a mente, pois qualquer "baixo" seu, a amada sente - e esfria um pouco o amor. Há que ser bem cortês sem cortesia; doce e conciliador sem covardia; saber ganhar dinheiro com poesia - para viver um grande amor. 

É preciso saber tomar uísque (com o mau bebedor nunca se arrisque!) e ser impermeável ao diz-que-diz-que - que não quer nada com o amor. 

Mas tudo isso não adianta nada, se nesta selva escura e desvairada não se souber achar a bem-amada - para viver um grande amor.



O QUE SERÁ - Chico Buarque



O que será, que será?
Que andam suspirando pelas alcovas


Que andam sussurrando em versos e trovas
Que andam combinando no breu das tocas
Que anda nas cabeças anda nas bocas
Que andam acendendo velas nos becos
Que estão falando alto pelos botecos
E gritam nos mercados que com certeza
Está na natureza
Será, que será?
O que não tem certeza nem nunca terá
O que não tem conserto nem nunca terá
O que não tem tamanho...



O que será, que será?
Que vive nas idéias desses amantes
Que cantam os poetas mais delirantes
Que juram os profetas embriagados
Que está na romaria dos mutilados
Que está na fantasia dos infelizes
Que está no dia a dia das meretrizes
No plano dos bandidos dos desvalidos
Em todos os sentidos...



Será, que será?
O que não tem decência nem nunca terá
O que não tem censura nem nunca terá
O que não faz sentido...



O que será, que será?
Que todos os avisos não vão evitar
Por que todos os risos vão desafiar
Por que todos os sinos irão repicar
Por que todos os hinos irão consagrar
E todos os meninos vão desembestar
E todos os destinos irão se encontrar
E mesmo o Padre Eterno que nunca foi lá
Olhando aquele inferno vai abençoar
O que não tem governo nem nunca terá
O que não tem vergonha nem nunca terá
O que não tem juízo...






domingo, 13 de julio de 2014

CUANDO VA A SER LA NOCHE, Carmen Conde Abellán

Clavan su presencia palpitante
sobre un oro cansado de ceniza,
pájaros oscuros que se mecen
en el dorso del agua estremecida.

Silencios sus gargantas amontonan,
inertes van las alas en sus flancos.
Ni ojos que los miren ni una frente
que les piense. Sólo pájaros.

La hora está en su fin. Todo se acaba
o todo va a empezar... Si se supiera
que fin y que principio son lo mismo
acaso este presente nos cediera

la almendra de su luz, nos entregara
la pulpa del saber a qué vinimos;
si somos elegidos de otros mundos
o somos sus esclavos, con destino

de darnos en sustento de su vida.
El oro es una ausencia, la ceniza
responde al acoso infatigable...
Lo eterno se concentra en su manida.