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viernes, 18 de enero de 2013

El ámbito de la escritora en la poesía IV

La escritora JULIA DE BURGOS, nace en Carolina, Puerto Rico el 17 de Febrero de 1914. Crece en un hogar humilde compuesto por 13 hermanos y solo ella pudo finalizar sus estudios de secundaria y se preparó para el magisterio en la Universidad de Puerto Rico.

Mantuvo una postura crítica y justa en relación con la situación de la mujer, lucha pos los derechos reaccionando en contra las normas y convencionalismos de la sociedad que entorpecían la participación y su desarrollo por lo que se une al grupo político "Las Hijas de la Libertad". En sus escritos estimuló la liberación femenina y promovió el concepto de una mujer autónoma, el reconocimiento de su potencial,  capacidad para controlar su vida y no permitía que fueran consideradas inferiores.


YO MISMA FUI MI RUTA




Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:

un intento de vida:
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes, 
y mis pies planos sobre la tierra promisoria
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas para alcanzar el beso
de los senderos nuevos.

A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado 
de los troncos viejos.

Pero la rama estaba desprendida para siempre, 
y a cada nuevo azote la mirada mía
se separaba más y más y más de los lejanos
horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la expresión que le venía de adentro,
la expresión definida que asomaba un sentimiento
de liberación íntima;
un sentimiento que surgía



del equilibrio sostenido entre mi vida
y la verdad del beso de los senderos nuevos.

Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia,
de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas 
de todos los hombres y de todas las épocas.

Y fui toda en mí como fue en mí la vida...



Yo quise ser como los hombres quisieron que 

yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos,
se me torció el deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.


En el poema A JULIA DE BURGOS, se presentan la postura dual entre la apariencia, la sumisión, la lucha y la esencia...  Son palabras fuertes que como espolones empujan a la mujer a buscar su lugar.


En el siguiente vídeo Maiyyin Pupo declama con mucha fuerza y sentimiento el poema: 




A JULIA DE BURGOS


Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga 

porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. 
Mienten, Julia de Burgos. 
Mienten, Julia de Burgos. 




La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; 

y el más profundo abismo se tiende entre las dos.


Tú eres fría muñeca de mentira social, 

y yo, viril destello de la humana verdad.


Tú, miel de cortesanas hipocresías; 

yo no; que en todos mis poemas desnudo el corazón.


Tú eres como tu mundo, egoísta; 

yo no; que todo me lo juego a ser lo que soy yo.


Tú eres sólo la grave señora señorona; 

yo no; yo soy la vida, la fuerza, la mujer.


Tú eres de tu marido, de tu amo yo no, 

yo de nadie, o de todos, 
porque a todos, a todos, 
en mi limpio sentir y en mi pensar me doy. 



Tú te rizas el pelo y te pintas; 

yo no;
a mí me riza el viento; 
a mi me pinta el sol.



Tú eres dama casera, resignada, sumisa, atada a los prejuicios de los hombres; 

yo no; 
que yo soy Rocinante corriendo desbocado olfateando horizontes de justicia de Dios.



Tú en ti misma no mandas; 

a ti todos te mandan; 
en ti mandan tu esposo, tus padres, tus parientes, el cura, la modista, el teatro, el casino, el auto, las alhajas, el banquete, el champán, el cielo y el infierno, y el qué dirán social.



En mí no, que en mí manda mi solo corazón, mi solo pensamiento; 

quien manda en mí soy yo.


Tú, flor de aristocracia; 

y yo, la flor del pueblo. 
Tú en ti lo tienes todo y a todos se lo debes, 
mientras que yo, 
mi nada a nadie se la debo.



Tú, clavada al estático dividendo ancestral, 

y yo, un uno en la cifra del divisor social, somos el duelo a muerte que se acerca fatal.


Cuando las multitudes corran alborotadas dejando atrás cenizas de injusticias quemadas 

y cuando con la tea de las siete virtudes, tras los siete pecados,
corran las multitudes, 
contra ti, y contra todo lo injusto y lo inhumano, 

yo iré en medio de ellas con la tea en la mano.

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Los sentimientos hacia su esposo le inspiraron poemas de amor bellísimos, pero desafortunádamente el matrimonio duró poco y quizás esto la lleva a una profunda depresión entregándose al alchohol y muriendo poco tiempo después.

DONDE COMIENZAS TU

Soy ola de abandono, 


derribada, tendida, 

sobre un inmenso azul de sueños y de alas. 
Tú danzas por el agua redonda de mis ojos 
con la canción más fresca colgando de tus labios. 
¡No la sueltes, que el viento todavía azota fuerte 
por mis brazos mojados, 
y no quiero perderte ni en la sílaba ! 




Yo fui un día la gaviota más ave de tu vida. 

Mis pasos fueron siempre enigma de los pájaros. 
Yo fui un día la más honda de tus edades íntimas. 
El universo entero cruzaba por mis manos. 
¡Oh día de sueño y ola; 
Nuestras dos juventudes hacia el viento estallaron. 
Y pasó la mañana, 
y pasó la agonía de la tarde muriéndose en el fondo de un lirio 
y pasó la alba noche resbalando en los astros, 
exhibiéndose en pétalos 
y pasó mi letargo... 



Recuerdo que al mirarme con la voz derrotada, 

las dos manos del cielo me cerraron los párpados. 
Fue tan sólo una ráfaga, 
una ráfaga húmeda que cortó mi sonrisa 
y me izó en los crepúsculos entre caras de espanto. 
Tú nadabas mis olas retardadas e inútiles, 
y por poco me parto de dolor esperando. 




Pero llegaste, fértil, 

más intacto y más blanco. 
Y me llevaste, épico, 
venciéndote en ti mismo los caminos cerrados. 




Hoy anda mi caricia 

derribada, tendida, 
sobre un inmenso azul de sueños con mañana. 
Soy ola de abandono, 
y tus playas ya saltan certeras, por mis lágrimas. 




¡Amante, la ternura desgaja mis sentidos... 

Yo misma soy un sueño remando por tus aguas !

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NOCHE DE AMOR EN TRES CANTOS

I - OCASO 

¡Cómo suena en mi alma la idea 
de una noche completa en tus brazos 
diluyéndome toda en caricias 
mientras tú te me das extasiado! 

¡Qué infinito el temblor de miradas 
que vendrá en la emoción del abrazo, 
y qué tierno el coloquio de besos 
que tendré estremecida en tus labios! 

¡Cómo sueño las horas azules 
que me esperan tendida a tu lado, 
sin más luz que la luz de tus ojos, 
sin más lecho que aquel de tu brazo! 

¡Cómo siento mi amor floreciendo 
en la mística voz de tu canto: 
notas tristes y alegres y hondas 
que unirán tu emoción a tu rapto! 

¡Oh la noche regada de estrellas 
que enviará desde todos sus astros 
la más pura armonía de reflejos 
como ofrenda nupcial a mi tálamo! 

II - MEDIA NOCHE 

Se ha callado la idea turbadora 
y me siento en el sí de tu abrazo, 
convertida en un sordo murmullo 
que se interna en mi alma cantando. 

Es la noche una cinta de estrellas 
que una a una a mi lecho han rodado; 
y es mi vida algo así como un soplo 
ensartado de impulsos paganos. 

Mis pequeñas palomas se salen 
de su nido de anhelos extraños 
y caminan su forma tangible 
hacia el cielo ideal de tus manos. 

Un temblor indeciso de trópico 
nos penetra la alcoba. ¡Entre tanto, 
se han besado tu vida y mi vida... 
y las almas se van acercando! 

¡Cómo siento que estoy en tu carne 
cual espiga a la sombra del astro! 
¡Cómo siento que llego a tu alma 
y que allá tú me estás esperando! 

Se han unido, mi amor, se han unido 
nuestras risas más blancas que el blanco, 
y ¡oh milagro! en la luz de una lágrima 
se han besado tu llanto y mi llanto... 

¡Cómo muero las últimas millas 
que me ataban al tren del pasado! 
¡Qué frescura me mueve a quedarme 
en el alba que tú me has brindado! 

III - ALBA 

¡Oh la noche regada de estrellas 
que envió desde todos sus astros 
la más pura armonía de reflejos 
como ofrenda nupcial a mi tálamo! 

¡Cómo suena en mi alma la clara 
vibración pasional de mi amado, 
que se abrió todo en surcos inmensos 
donde anduve mi amor, de su brazo! 

La ternura de todos los surcos 
se ha quedado enredando en mis pasos, 
y los dulces instantes vividos 
siguen, tenues, en mi alma soñando... 

La emoción que brotó de su vida 
-que fue en mí manantial desbordado-, 
ha tomado la ruta del alba 
y ahora vuela por todos los prados. 

Ya la noche se fue; queda el velo 
que al recuerdo se enlaza, apretado, 
y nos mira en estrellas dormidas 
desde el cielo en nosotros rondando... 

Ya la noche se fue; y a las nuevas 
emociones del alba se ha atado. 
Todo sabe a canciones y a frutos, 
y hay un niño de amor en mi mano. 

Se ha quedado tu vida en mi vida 
como el alba se queda en los campos; 
y hay mil pájaros vivos en mi alma 
de esta noche de amor en tres cantos.

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OH MAR, NO ESPERES MÁS

Tengo caído el sueño, 
y la voz suspendida de mariposas muertas. 
El corazón me sube amontonado y solo 
a derrotar auroras en mis párpados. 

Perdida va mi risa 
por la ciudad del viento más triste y devastada. 
Mi sed camina en ríos agotados y turbios, 
rota y despedazándose. 

Amapolas de luz, mis manos fueron fértiles 
tentaciones de incendio. 
Hoy, cenizas me tumban para el nido distante. 
¡Oh mar, no esperes más! 

Casi voy por la vida como gruta de escombros. 
Ya ni el mismo silencio se detiene en mi nombre. 
Inútilmente estiro mi camino sin luces. 
Como muertos sin sitio se sublevan mis voces. 

¡Oh mar, no esperes más! 
Déjame amar tus brazos con la misma agonía 
con que un día nací. Dame tu pecho azul, 
y seremos por siempre el corazón del llanto?

miércoles, 16 de enero de 2013

Fragmento de "Penelope alla guerra" - Oriana Fallaci

‎L'amore da una parte sola non basta, Giò, le tue sono fantasie da masochista. Non si regala l'anima a chi non è disposto a regalare la sua. Chi non fa regali, non apprezza regali. Tu cerchi Dio in Terra, e sei disposta a qualsiasi menzogna pur di inventarlo. Ma Dio non si inventa, e neppure l'amore. L'amore è un dialogo, non un monologo.


Personas preciosas.... Massimo Bisotti

“Le persone più preziose nella nostra vita sono quelle che vengono in mente all’improvviso, quelle che lasciano tracce invisibili ma indistruttibili.

Non importano i tempi e i modi in cui ci sono passate accanto.


Resteranno perché assumono le sembianze di alcuni preziosi dettagli della vita: una canzone, un paesaggio, un regalo pensato, un soffio di vento, il desiderio di un bacio, la curva di un sorriso condiviso. 


Quell’insieme di piccole attenzioni che nel silenzio di un tramonto ha la luna per il mare.”


Come un libro aperto - F.P Ettari

C’è chi ti legge come un libro aperto,
chi ti chiude come un libro letto,
chi ti scrive come un libro bianco,
chi ha perso il segnalibro,
chi voleva leggerti
ma le emozioni non erano in saldo,
chi ti ha sfogliato e riposto sullo scaffale,
chi ti ha portato a casa e messo in libreria.
Forse un giorno qualcuno ti legge sul serio,
dalla copertina all’ultima pagina,
e ti porta con sé
come il dono più prezioso.

Fragmento de Demian - Herman Hesse

“A veces se considera raro, se acusa de andar por otros caminos que la mayoría, eso tiene que olvidarlo. Si la naturaleza le ha creado como murciélago, no pretenda ser un avestruz. Mire al fuego, observe las nubes y cuando surjan los presagios y comiencen a hablar las voces del alma, entréguese usted a ellas”.

martes, 15 de enero de 2013

TIENEMI PER MANO...

Tienimi per mano al tramonto,
quando la luce del giorno si spegne e l’oscurità fa scivolare il suo drappo di stelle…
Tienila stretta quando non riesco a viverlo questo mondo imperfetto…
Tienimi per mano…portami dove il tempo non esiste…
Tienila stretta nel difficile vivere.
Tienimi per mano…
nei giorni in cui mi sento disorientata…
cantami la canzone delle stelle dolce cantilena di voci respirate…
Tienimi la mano,e stringila forte prima che l’insolente fato possa portarmi via da te…
Tienimi per mano e non lasciarmi andare…mai…

-Herman Hesse-

sábado, 12 de enero de 2013

INVITO ALL'ERANO - SAFO

Venite al tempio sacro delle vergini
dove più grato è il bosco e sulle are
fuma l'incenso.
Qui fresca l'acqua mormora tra i rami
dei meli: il luogo è all'ombra di roseti,
dallo stormire delle foglie nasce
profonda quiete.
Qui il prato ove meriggiano i cavalli
è tutto fiori della primavera
e gli aneti vi odorano soavi.
E qui con impeto, dominatrice,
versa Afrodite nelle tazze d'oro
chiaro vino celeste con la gioia.

El ámbito de la escritora, en la poesía III

La escritora y periodista Oriana Fallaci nace el 29 de Junio de 1929 en Florencia Italia. La mayor de tres hermanos todos dedicados a las letras. Desde su adolescencia se comprometió políticamente con el Movimiento Clandestino de Resistencia "Justicia y Libertad" durante la segunda guerra mundial, recibiendo por ello un reconocimiento de honor por parte del Ejército Italiano. Dejó sus estudios de Medicina para ser corresponsal de guerra, entrevistando a importantes personalidades en su tiempo.

En "La rabbia e l'orgoglio que trata el ataque terrorista sucedido el 11 de Septiembre en USA, tiene este fragmento introductorio doloroso y fuerte, que deja entrever la huella que la guerra ha dejado en su corazón: 

     Me pides que cuente cómo he vivido yo este Apocalipsis. Que escriba, en suma, mi testimonio. Ahí va. Estaba en casa. Mi casa está situada en el centro de Manhattan y, a las nueve en punto, tuve la sensación de un peligro inminente que quizás no me alcanzase, pero que ciertamente me iba a afectar profundamente. Era la sensación que se siente en la guerra, durante el combate, cuando con todos los poros de tu piel sientes las balas o el cohete que silba, estiras las orejas y gritas al que está a tu lado: «¡Down! ¡Get down!» (¡Al suelo. Echate al suelo!). Tardé un poco en reaccionar. ¡No estaba ni en Vietnam ni en una de las numerosas y horribles guerras que, desde la II Guerra Mundial, han atormentado mi vida! Estaba en Nueva York, caramba, una maravillosa mañana de septiembre del año 2001.

Escribe la "Lettera a un bambino mai nato", un relato de una vida que nunca sucedió mas allá del vientre en que fue gestada. El dilema de traer al mundo a un ser para sufrir, más pensando en la guerra y el peligro que se cierne sobre todos nosotros. La dedicatoria del libro es fuerte y genera identidad para muchas personas que se enfrentan al mismo dilema: 


A quien no teme la duda
A quien se pregunta los porqué
Sin descanso y a costa
De sufrir de morir
A quien se plantea el dilema
De dar la vida o negarla
Está dedicado este libro
de una mujer 
para todas las mujeres



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En este tema encontramos este bello poema

LETTERA A UN BAMBINO MAI NATO

Perché avrei dovuto, mi chiedi, perché avresti dovuto?
Ma perché la vita esiste, bambino!

Mi passa il freddo a dire che la vita esiste, mi passa il sonno, mi sento io la vita.

Guarda s'accende una luce. Si odono voci.

Qualcuno corre, grida, si dispera.
Ma altrove nascono mille, centomila bambini, e mamme di futuri bambini:

la vita non ha bisogno né di te né di me.

Tu sei morto. Forse muoio anch'io. 

Ma non conta. Perché la vita non muore.

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IL DOLORE DELL'ANIMA

Incredibile come il dolore dell'anima non venga capito. Se ti becchi una pallottola o una scheggia si mettono subito a strillare presto-barellieri-il-plasma, se ti rompi una gamba te la ingessano, se hai la gola infiammata ti danno le medicine. Se hai il cuore pezzi e sei così disperato che non ti riesce aprir bocca, invece, non se ne accorgono neanche. Eppure il dolore dell'anima è una malattia molto più grave della gamba rotta e della gola infiammata, le sue ferite sono assai più profonde e pericolose di quelle procurate da una pallottola o da una scheggia. Sono ferite che non guariscono, quelle, ferite che ad ogni pretesto ricominciano a sanguinare

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Oriana fallece en el 2006 por causa de un cáncer de mama, a quien ella nominaba literariamente "El Otro". Su mirada frente al mundo fue marcada por el dolor y por las constantes injusticias que se desarrollaron frente a sus ojos. Una mujer admirable

miércoles, 9 de enero de 2013

Carta lírica a otra mujer - ALFONSINA STORNI



Vuestro nombre no sé, ni vuestro rostro
conozco yo, y os imagino blanca,
débil como los brotes iniciales,
pequeña, dulce... Ya ni sé... Divina,
en vuestros ojos, placidez de lago
que se abandona al sol y dulcemente
le absorbe su oro mientras todo calla.


Y vuestras manos, finas, como aqueste
dolor, el mío, que se alarga, se alarga,
y luego se me muere y se concluye
así, como lo veis, en algún verso.


Ah, ¿sois así? Decidme si en la boca
tenéis un rumoroso colmenero,
si las orejas vuestras son a modo
de pétalos de rosa ahuecados...


Decidme si lloráis, humildemente,
mirando las estrellas tan lejanas
y si en las manos tibias se os duermen
palomas blancas y canarios de oro.


Porque todo eso y más, vos sois, sin duda
vos, que tenéis el hombre que adoraba
entre las manos dulces, vos la bella
que habéis matado, sin saberlo acaso,

toda esperanza en mí... Vos, su criatura.

Porque él es todo vuestro: cuerpo y alma
estáis gustando del amor secreto
que guardé silencioso... Dios lo sabe
por qué, que yo no alcanzo a penetrarlo.


Os lo confieso que una vez estuvo
tan cerca de mi brazo, que a extenderlo
acaso mía aquella dicha vuestra
me fuera ahora... Sí, acaso mía...


Mas ved, estaba el alma tan gastada
que el brazo mío no alcanzó a extenderse:
la sed divina, contenida entonces,
me pulió el alma....Y él ha sido vuestro!


¿Comprendéis bien? Ahora, en vuestros brazos
él se estremece y le decís palabras
pequeñas y menudas que semejan
pétalos volanderos y muy blancos.


¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
Arrancaban tan firmes los cabellos
a grandes ondas, que a tenerla cerca,
no hiciera yo otra cosa que ceñirla!


Luego dejad que en vuestras manos vaguen
los labios suyos; él me dijo un día
que nada era tan dulce al alma suya
como besar las femeninas manos...


Y acaso, alguna vez, yo, la que anduve
vagando por afuera de la vida,
-como aquellos filósofos mendigos
que van a las ventanas señoriales
a mirar sin envidia toda fiesta-


me allegue alguna vez a vuestro lado
y con palabras quedas, susurrantes,
os pida vuestras manos un momento,
para besarlas, yo, cómo él las besa...


Y al recubrirlas, lenta, lentamente,
vaya pensando: aquí se aposentaron
¿cuánto tiempo, sus labios, cuánto tiempo
en las divinas manos que son suyas?


Oh, qué amargo deleite, este deleite
de buscar huellas suyas y seguirlas
sobre las manos vuestras tan sedosas,
tan finas, con las venas tan azules!


Oh, que nada podría, ni ser suya,
ni dominarle el alma, ni tenerlo
rendido aquí a mis pies, recompensarme
este horrible deleite de ser mío
un inefable, apasionado rastro...


Y allí en vos misma, sí, pues sois barrera,
barrera ardiente, viva, que al tocarla
ya me remueve este cansancio amargo,
este silencio de alma en que me escudo,

este dolor mortal en que me abismo
esta inmovilidad del sentimiento,
que sólo salta bruscamente cuando
nada es posible!

Tu me quieres blanca - ALFONSINA STORNI

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
-Dios te lo perdone-,
me pretendes casta
-Dios te lo perdone-,
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:
     
Habla con los pájaros
y llévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.