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viernes, 23 de julio de 2010

FÍLUM. Ma Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-108
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor

¿Cómo podría dar un paso más?
El tiempo aseguró conocer la respuesta
Calma, decía carente de certeza
Mirando a sus ojos velados en destierro.

Sugiriendo un azar para su horizonte
Cae de rodillas, ahoga un grito
Teme, llora, sueña y añora
Un augurio era el vacío de la tarde.

Desde el umbral de sus manos huecas
El agua pasa, el agua queda
Anegando de hastío al alma insistente
Ahogando el fuego que solloza.

Mendiga la luz y la sombra
Toda su posesión ahora de andrajos
Demuda el conflicto sapiente
Como secuela de una peste inequívoca.

Dudosos e hipotéticos minutos aferentes
Proposición opuesta a la realidad palpable
Diáfana evidencia extraviada que concluye
La única verdad que afirma, le conoce.


jueves, 15 de julio de 2010

Fractus

 


 El fractal un objeto semigeométrico con una estructura fragmentada e irregular que se repite en diferentes escalas. Su nombre se deriva del latín --Fractus-- que significa quebrado o fracturado.

miércoles, 7 de julio de 2010

DETRÁS DE LA NIEBLA - María Cecilia Murcia

"Si alguien tiene sentido común, recuerda que los ojos pueden ver confusamente por dos tipos de perturbaciones: uno al trasladarse de la luz a la tiniebla, y otro de la tiniebla a la luz; y al considerar que esto es lo que le sucede al alma, en lugar de reírse irracionalmente cuando la ve perturbada e incapacitada de mirar algo, habrá de examinar cuál de los dos casos es: si es que al salir de una vida luminosa ve confusamente por falta de hábito, o si, viniendo de una mayor ignorancia hacia lo más luminoso, es obnubilada por el resplandor."


“El Mito de la Caverna”, Platón




Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-112
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor


DETRÁS DE LA NIEBLA
No sigas, es mejor que te detengas al lado del camino
Tus ojos no pueden explicar lo que hay más allá
La niebla interfiere la visibilidad en tu recorrido.

El aire templado danza suavemente para tocarte
Gestante maniobra de estéril conmiseración
Fría destrucción de combatientes argucias conocidas.

Pequeñas gotas tocan delicadamente tu rostro
El viento alegre besa tus párpados incapaces
Trae un aroma dulce que anticipa su presencia.

No apresures tu marcha, ven, siéntate a mi lado
El sol empezará a dar su espectáculo de luz
Diamantes que en la neblina brillan brevemente.

He guardado los secretos que el caracol lleva dentro
Ven, acércate para que los pueda susurrar
¿Quieres que te cuente?

María Cecilia Murcia Segura
A mi Amado, el Gentil Caballero de la Luz

jueves, 1 de julio de 2010

POR FAVOR.... ¿Y EL ANCLA? - María Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-123
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor



La flecha se vuelve contra el que la dispara, cuando el blanco es nuestra propia imagen interrogante.
Octavio Paz


Callas al alma militante asfixia
Premeditada aúlica programación
De la libertad haces teoría
En las emociones una premonición.

Silencio ambivalente no eres filantropía
Reserva de contenida introspección
Oscuridad elocuente al estar vacía
Palabras rotas en extinción.

Silencio que grita y silencia
Callo y respiro, es canción
Sabor anticipado de melancolía
Corazón ahogado en la intención.



María Cecilia Murcia Segura

lunes, 28 de junio de 2010

VIENTO ENLOQUECIDO. Ma Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-140
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor



 VIENTO ENLOQUECIDO

Sueños amorfos convertidos en vientos cizallados
Pensamientos invasores como ráfagas penetrantes
Enloquecen, vagan en turbonadas y fenecen.

¿A dónde irán con su densidad diversa?
Fluido eólico, Cinético, irremediable
Juega entre las presiones contendientes.

Convergencias polares que atraen de mi latitud
La calidez deseada para apaciguar su aire frío
Hasta condensar gota a gota su verdad.

El alma como rosa de los vientos sorprendida
Interpreta la dirección de tan dinámico furor
Que erosivo ha traspuesto Su amor.

OTSEUPARTNOC / CONTRAPUESTO - María Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-118
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor




OTSEUPARTNOC / CONTRAPUESTO

Lamento del corazón / el trinar de un pájaro
Latidos auscultables / melodías incansables
Ritmo que se agota / notas en crepúsculo.
Música de vidrio

          Angustia neonata / oscuridad emergente  
  Miedo sonámbulo / luna en la noche
   Sombra en el alma / luz para los pasos.
Laberintos que van

 Nació en sus palabras / señoreó en el sol
 Edición incunable     / Horas repetidas
Enmohecidas, olorosas / nuevas, fragantes
La muerte y la vida


María Cecilia Murcia Segura

jueves, 17 de junio de 2010

LO HE LEIDO CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS


El Caballero de la Armadura Oxidada, de Robert Fisher, un libro sencillo pero que se lee con lágrimas en los ojos.

He seleccionado una pequeña parte que me ha tocado y ha llegado muy dentro
María Cecilia

"Aunque este universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido"

El caballero reflexionó sobre algunas de las cosas "conocidas" a las que se había aferrado durante toda su vida. Estaba su identidad -quién creía que era y que no era-. Estaban sus creencias -aquello que pensaba que era verdad y lo que consideraba falso-. Y estaban sus juicios -las cosas que tenía por buenas y aquellas que consideraba malas.

El caballero observo la roca y un pensamiento terrible cruzo por su mente: también conocía la roca a la cual se aferraba para seguir con vida. Quería decir la inscripción que debía soltarse y dejarse caer al abismo de lo desconocido?

Pensando que moriría, se dejo ir y se precipito al abismo, a la profundidad infinita de sus recuerdos. Fue cayendo cada vez mas rápidamente, vertiginosamente, mientras su mente descendía hacia su corazón.

Le sobrevino una desconocida sensación de calma y algo muy extraño le sucedió: empezó a caer hacia arriba!.

Había soltado todo aquello que había temido y todo aquello que había sabido y poseído.

Antes, el temor a lo desconocido había entumecido sus sentidos, pero ahora podía experimentar todo con una claridad sorprendente. La calidez del sol del atardecer, la melodía de la suave brisa de la montaña y la belleza de las formas y los colores de la naturaleza que pintaban el paisaje, causaron un placer indescriptible al caballero. Su corazón rebosaba de amor

miércoles, 9 de junio de 2010

RAUDO. Ma Cecilia Murcia


Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-142
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor



Persigo los sonidos desconocidos de tu voz
Rendidas sonrisas danzan con viejas alegrías
Canta, canta las notas podrían viajar en el viento.

Tus pies de barro han de recorrer el tiempo
Deshidratados e inciertos, ¡no corras en la playa!
Las aguas enloquecidas arrebatarían su tictac.

Juego con tu sombra que ha venido en la tarde
Sabes, se parece mucho a ti pero no estás
¿Me buscas? solo da una vuelta a la esquina y me verás



María Cecilia Murcia Segura
Al gentil Caballero de la Luz

lunes, 7 de junio de 2010

¿CÓMO PUEDO CAMBIAR MI CORAZÓN? - María Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-144
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor


¿Qué solo es válida la realidad frente a tu presencia física?
Me pregunto en medio de este dolor que siento
¿Cómo puedo cambiar mi corazón por tus razonamientos?
Ahora, ayúdame a engañar a mi alma porque te has ido.

¿Por qué habría de encarcelarme frente a una teoría?
No logro hacer de mis sentimientos una ecuación
No hay ciencia que pueda delimitarlos ni dar explicación
Ahora, ayúdame a engañar a mi alma porque te has ido.

Me diste palabras que me nutrieron con fuerza
Yo toqué tu corazón con las mías tan sentidas
Deliciosas, no se parecían a ninguna conocida.
Ahora, ayúdame a engañar a mi alma porque te has ido.

Hiciste un camino de sonrisas de colores diversos para mí
Caminar a tu lado, un buen paso de individualidad compartida
Entendí tus sueños y tú los míos, fe que enaltecía.
Ahora, ayúdame a engañar a mi alma porque te has ido.

Ahora, ayúdame a engañar a mi alma porque te has ido.


María Cecilia Murcia Segura
Pregunta al Gentil Caballero de la Luz

sábado, 5 de junio de 2010

"REALMENTE... NO ERA... TAN SOLO ES" - María Cecilia Murcia

“REALMENTE… NO ERA… TAN SOLO ES…”, una frase que adjudica insignificancia y pone en evidencia la incapacidad a la hora de identificar una situación. 

En el terreno sentimental, es como quitar el piso, es destruir el tiempo que no se podrá vivir nuevamente, es más dolorosa la frase que una enorme bofetada.

Quitar el valor a lo que se ha vivido es deshumanizante, no existen palabras para describir la magnitud de esta crueldad. Es como quedar de pie, desnuda bajo una helada lluvia.

Veo mis manos y me pregunto ¿de qué está hecho mi amor? ¿Será posible que ahora que me han arrebatado uno a uno cada color con esa frase “realmente solo es”, ¿ha dejado de ser?¿de qué estoy hecha?¿cuál es mi estructura?.

Veo mi corazón, sigue siendo dulce y sencillo, cuando le recuerda a mi mente que al Amor no lo anegarán las aguas, porque se enternece siendo benigno, se resiste y hace a un lado el dolor para no irritarse, porque cuando no busca lo suyo no depende de la respuesta y cuando rodea a su ser amado le dice, ¡¡¡nunca deja de ser!!!. MI AMOR ES….ES AMOR VERDADERO.

Al Gentil Caballero de la Luz
MAYI - María Cecilia Murcia Segura

MAS ALLÁ. Ma Cecilia Murcia

Estaba esperando que una reunión de cierta ideología política tratando un tema de mi interés sobre la discapacidad, diera comienzo. Había llegado de primera, cumplida a esta cita. Quince minutos después, entró al salón un hombre joven como de 35 años de edad. Carlos es su nombre, estaba charlando con entusiasmo con quien lo guiaba hacia un lugar al parecer previamente designado para él, adelante y con giro de la silla hacia el centro.

Nos presentaron e intercambiamos solo nombres, pues llegó una tercera persona. Carlos se interesó en saber más de mí y desde donde estaba me hacía preguntas, pero una conversación así resultaba incómoda y decidí ir a su lado. Cuando me estaba sentando me di cuenta que él había plegado el bastón de uso para invidentes. Me preguntó cómo era el salón, qué color tenía y me pidió que se lo describiera. Yo no entendía de que serviría la descripción por causa de su ceguera, pero lo hice  con detalle. 
Fueron instantes muy bellos donde solo intermediaban las palabras, desde el cumplimiento de su petición por una descripción del salón en el que nos encontrábamos, hasta una comunicación de corazón abierto que hizo una charla poco común.

Como la reunión tardó en comenzar conversamos con mucho interés en un conocimiento reflexivo, ajustando la teoría del conocimiento expresada por un gran amigo, y nos permitimos transitar por la intimidad de los sentimientos, específicamente de los suyos en relación con su discapacidad.

Carlos perdió la visión por una lesión en el nervio óptico cerca de los 20 años de edad, pero eso no fue impedimento para que se recibiera como abogado, aportando su conocimiento en Legislación para la Discapacidad, en la estructuración de Planes de Gobierno y en la Docencia.

Lo que quiero resaltar, es la capacidad que este maravilloso hombre ciego, “tiene para ver” y entender lo que hay en un corazón. Su ventaja es poder desligarse de la superficialidad en la que nos puede arrojar nuestro concepto visual.

Todo mi cariño para este hombre especial, Carlos Parra. Que Dios le bendiga por toda esa fuerza interior que ha desarrollado. ¡¡¡Lindo Ejemplo!!!


jueves, 3 de junio de 2010

PROFUNDO VACÍO, María Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-138
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor



Dedicada al Gentil Caballero de la Luz


El viento ríe cruelmente, silba
Me lleva suavemente, brilla
Se hace huracán, intimida.

Multitud de ojos, inservibles
Alas azules, despedazadas
Cuerpo perceptivo, disminuido.

Amor condicional, espejismo
Perfección inalcanzable, vacía
Doloroso desentrañamiento, realidad.

Ver hacia el horizonte, oscuridad
Verdad descarnada, desprendimiento
Tiempo que no existió, ¡Adiós!

María Cecilia Murcia Segura

martes, 1 de junio de 2010

SIN RASTRO. Ma Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-143
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor


Dedicado al Gentil Caballero de la Luz

Me has recorrido
Como un presagio
De luna que muere
En el océano profundo.

Te he reconocido
Sonrisas al viento
De pasos mesurados
En el perfume de lirios

Te he aceptado
Son tuyas mis aristas
Los árboles de mi paisaje
En la canción que canto

Te he amado
Solo porque existo
Delicia de miel y de hiel
En quien vive sin ti

Cubriste el rastro
Me he quedado sola
Profunda en el vacío
Volviendo a mí.


jueves, 13 de mayo de 2010

MELODÍAS DE MÁGICA MONTAÑA. Ma Cecilia Murcia

Certificado de Registro de Obra Literaria Inédita 10-253-147
Ministerio del Interior y de Justicia - Dirección Nacional de Derechos de Autor



Bambucos, torbellinos, pasillos
Vibran en el tiple del cantor
Melodías de mágica montaña
En la noche, su mayor fulgor.

Serpentean como mariposas
El viento las lleva a juguetear
Como fruto dulce de cálida tierra
Que los asiste y los vio germinar.

Los árboles se animan, hacen venias
La niña, asegura que los vio inclinar
Ante la danza de luz de mil luciérnagas
Perpetúa en la noche su soñar

Ven, cierra tus párpados
Escuchas la canción?

miércoles, 28 de abril de 2010

¿Y AHORA, QUIÉN SOY? Ma. Cecilia Murcia

Soy la que no soy, ahora que no me pertenezco
Las agujas del reloj no entienden mi tiempo
No reconozco el amanecer ni el crepúsculo
Mis ojos no entienden la bruma, ni el viento
Oh, mis pies enloquecen en este laberinto.

Se cae la piel que me contiene, estoy mudando
Sus receptores aprenden códigos como ráfagas
Nuevas sensaciones invaden mi torrente
Las alas se despliegan lentamente
Aún temo y aferrándome respiro 

Un escalofrío inquieta a mi alma desprevenida
El viento se desliza suavemente entre mi cuerpo
Las escamas vibran a su paso
Me han sellado en libertad
Soy mariposa

viernes, 23 de abril de 2010

EL OCULTO. Ma. Cecilia Murcia

Lo que toca y sensibiliza el corazón
Se asemeja a la hoja que arrastra el viento
No prevé ni anticipa su oscilación
Sus delicadas membranas estremece
Las cadenas de razonamientos inevitables
Como invisibles y aceptadas ataduras
No representan la sutil gestación
De la verdad o de la mentira
El sentimiento, como el capricho
Crece con voluntad propia
Escapa como agua entre los dedos
Ante la implacable red escrutadora
El amor y la razón
Son duelistas que esgrimen armas
Como enemigos irreconciliables
Ahogando el respiro y el latido de la vida
¿Cuántas veces te presentaste ante mi?
¿Cuántas otras tengo que rechazarte
Y seguir observando desde mi orilla
Las veces que me abandonas como ola?
Pasa rápido para que no te sienta
Cerraré mis ojos para no percibirte
Tan solo, no toques mis párpados
Sigue adelante, cumple con lo tuyo.

PALABRAS, Ma. Cecilia Murcia

Palabras consteladas en la profundidad nocturna
Multitud de luces infinitas que titilan
Diamantes eternos de brillo que fulgura
Sueños inalcanzables, espectáculo de hermosura.

Palabras de luna blanca frente a los ojos
Gemelas nocturnas en fuego palpitante
Almas abiertas que se tocan en el viento
Alas de miel, caricias en los párpados.

Palabras lluviosas, tormenta en un cielo gris
Relámpagos de secretos revelados
Lágrimas torrenciales como ríos encontrados
Caudal de mil colores ciertos y promisorios.

Palabras que regresan como un eco
Vienen y van en fuga sin luz propia
Ensordecen en su carrera angustiosa
No saben de nada, solo de sí mismas.

Palabras rocosas, tropiezo al andar
Grandes enigmas, duras e implacables
Oscuras, sombrías e impenetrables
Golpean, se retiran, dejan huella.

Palabras de sol, calidez de medio día,
Inocencia de luz, de verdad, de alegría
Atardecer de musicales risas infantiles
Como elixir que satisface la sed del corazón.

Palabras oceánicas de mar azul
Dimensión de profundidad desconocida
Inconmensurables, sentidas, espirituales
Secretos por descubrir, respuestas de vida.

Y mis palabras, mis palabras no se qué son para ti
Son consteladas, de luna, de lluvia,
De sol, oceánicas, rocosas
Pero como palabras de eco, regresan a mi vacías.


UN ENCUENTRO, Ma. Cecilia Murcia

Podemos romper el tiempo, la distancia
detenernos en algún espacio del aire
aunar el respiro, armonizarlo y ver hacia el infinito
entonces, podremos encontrarnos


LOS ANHELOS - María Cecilia Murcia

La fantasía siempre rondando en la mente,
jugando ases al confundido corazón,
que aunque ciego quiere percibir
lo que hay mas allá de la bruma.

Cuántos sueños por consumar
El secreto que captura lo que se quiere decir,
la palabra anudada a la que nunca se llega,
el temor al que se le entrega la victoria.

Es una danza por el vaivén
entre la espera y el desvanecimiento.
Tal vez es la muerte del derroche
y la hegemonía del vacío.

Es el telón que se levanta a repetición
para que los bufones rían en su dolor
ante los expectantes delirios de realidad,
fuego que pretende reducir a cenizas el corazón.

Son los residuos del combate aciago,
Entre el delirio, los sueños y las verdades
Juega una única alternativa en manos del Eterno
Para encontrar la realización certera de sus anhelos


María Cecilia Murcia

INSIGNIFICANCIA, Ma. Cecilia Murcia

Era solo un cuerpo
Recogido e impávido
Por el lodo acuciante
Como costra en la herida.


La sangre en las venas
Con su nombre impostado
Ya no era suya
Se detenía en el ventrículo.


Un destello de luz
Ensombrecido en cenizas
Golpeaba sus ojos profundos
Y sus párpados de piedra.


Escenas por millares
Se atropellaban con fiereza
En su mente atemorizada
Incapaz de recogerlas.


Miradas brillantes
Momentos palpitantes
Luchaban por el protagonismo
De amores inconclusos.


Un enigma no descifrado
Palabras incapaces
Tangentes a su marcha
De atardeceres incompletos.


La verdad que grita
Al apremio insaciable
El cuerpo se estremece
Disgusto sobrecogedor.


Sus neuronas conscientes
De infinitos códigos creados
Permiten que los colores
Llenen cada poro de su piel.


Su cabeza gira rápidamente
El aire invade su torrente
Se refresca en lo Eterno
Que cobra fortaleza.


Hay poder que le sustenta
Que entrega en sus manos
Su dimensión espiritual
La hace ahora liviana y etérea